¿Podemos caer más bajo?

Hemos oído de un candidato a presidente que está promocionando e impulsando una ley para la promoción de la inversión y empleo.   Quisiera ponerlos un poco en contexto del por qué de ésta ley.

Derivado de que Guatemala pertenece a la Organización Mundial del Comercio OMC, que promulga el comercio justo a nivel mundial,   por eso  a este organismo  se recurre para temas como dumping (que es utilizar mejores condiciones en el país de origen para bajar los precios a nivel internacional), por lo tanto esa organización quiere evitar distorsiones como la situación de que existan países donde las compañías exportadoras tengan beneficios fiscales especiales.   En Guatemala particularmente existe el decreto 29-89,   denominado “Ley de Fomento a la Actividad Exportadora y de Maquila”,   que básicamente regula los impuestos que las empresas exportadoras pueden dejar de pagar si califican para dicha norma.   Dejan de retribuir el Impuesto sobre la Renta ISR,  Impuesto al Valor Agregado IVA sobre las compras de sus insumos y están exentos del Impuesto de Solidaridad.    Como su nombre lo indica, pueden calificar las maquilas y las empresas  exportadoras de productos no tradicionales (mini vegetales,  call center,  servicios,  etc.)  que tengan un componente de materias primas nacionales o internacionales, pero más que todo aquellas empresas que dentro del proceso incorporan mano de obra local y que hacen algún tipo de transformación del producto.   De hecho dentro de la solicitud inicial se tiene que establecer la inversión que será necesaria y el beneficio que la empresa trae para la generación de empleo.

Pues bien,  derivado de esa lucha por cerrar esos beneficios en algunos países,   la ley a la que hacíamos mención debe dejar de tener vigencia en mayo de este año.  Otros países del Istmo,  como El Salvador y Costa Rica,  para seguir guardando esa ventaja competitiva han promulgado nuevas leyes que igual dejan con algunos beneficios fiscales a las compañías,  pero tratando de guardar en alguna forma los lineamientos de la OMC para no ser objeto de sanciones.

Entonces esta nueva Ley de Condiciones Ecónomicas para Fomentar el Empleo,   trata en alguna medida de mantener ventajas competitivas,  que a fuerza de no pagar impuestos,   tienen estas compañías.  Digamos que hasta aquí todo va bien,  porque lo único que se está haciendo es manteniendo privilegios que ya se tienen,  que igual se debieran de eliminar,  pero que ya están.  El grave problema para nuestro país y allí es donde está la debacle en esta ley,   es que ahora incluye actividades que antes estaban gravadas y no podían por ningún motivo,  calificar a la actual ley, que son muy importantes para la economía de Guatemala y por lo tanto para el Estado en su conjunto.   Ahora dicha norma incorpora actividades que pueden calificar a no pagar ningún tipo de impuesto como el cultivo de azúcar,   banano,  cardamomo,  hule,  café,  tabaco y ganado de cualquier tipo. O sea mi estimado amigo ferretero,   las principales actividades agrícolas de este país dejarán de pagar impuestos.  ¿Cómo se pretende entonces que el Estado tenga recursos para salud,  seguridad y educación?   ¿Cómo se pretende que se pueda comprar medicina?   ¿Cómo el Estado se podrá mantener operando,  si los principales actores de nuestra economía quedan libres de impuestos?  ¿Así se comienza a gestar un gobierno del pueblo para el pueblo,  como lo dicen algunos eslogan politiqueros?

Claro que la ley establece que solo pueden aplicar empresas nuevas,   pero ¿Usted no cree amigo lector que luego de la entrada en vigencia de esta ley,   habrá un boom de inscripción de empresas nuevas que se dedican a estas actividades y cierre de igual cantidad de compañías viejas?   Que solo harán una simulación de la creación de empresas nuevas,  pero serán las antiguas las que sigan operando.   ¿O será que Usted y Yo aprovecharemos la oportunidad,   sacaremos el dinero que tenemos debajo del colchón y saldremos a comprar 20 caballerías de tierra para la siembra de azúcar,  banano o cardamomo, aprovechando el beneficio de no pagar ningún impuesto?

Entonces vaya Usted teniendo la idea de cómo se manejan las cosas.   Ni los periódicos ni los noticieros han hecho comentarios al respecto,   solo tímidas notas,   donde se indica que la pérdida para el Estado proveniente de la puesta en marcha de tan brillante idea implica impuestos de menos, por  Q1,200 millones  que luego vendrán a ser suplidos por más deuda,   la cual dentro de poco no podremos pagar,  porque el Estado necesita de recursos frescos,  no de más adeudo.

¿Cómo esperamos que con este tipo de medidas superemos nuestros problemas?   ¿Será que la solución pasa por no pagar impuestos y no me he dado cuenta?  Con este tipo de leyes lo único que se logra es que empresarios como Usted y como yo nos sintamos desalentados a pagar nuestros tributos,  porque si nosotros no estamos acumulando grandes fortunas y pagamos,  como es que las mayores fortunas en Guatemala pueden quedar sin pagar sin remunerarlos.   Porque estamos hablando de los principales productos de exportación, que solo un pequeño grupo de empresarios manejan,   derivado de la gran cantidad de inversión que se requiere.  Y ni se van a crear nuevas fuentes de empleo ni  empresas.   Tal vez de nombre,  pero los dueños seguirán siendo los mismos y los trabajadores solo cambiarán de empresa,  pero nuevas plazas,  no se crearán.

Así que amigo ferretero,  luego de escuchar mi humilde opinión:  ¿Le quedan ganas de escribirle al diputado que lo representa y exigirle que aprueba esta calamidad de Ley?   Yo creo que es mejor exigirles que no aprueben este tipo de legislación,  ya que lo único que hacen es apoyar directamente a los que patrocinan las campañas políticas.

Muy probablemente cuando lea Usted este artículo dicha norma ya haya sido aprobada.   Lo escribí la última semana de marzo.   Pero los efectos negativos serán para futuro.

¡Hasta la próxima!

 

 

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