¿AÚN HAY ESPERANZA?

Cuando usted lea este artículo amigo lector,   estaremos a las puertas del evento electoral.   El mismo es crucial derivado de lo que nos estamos jugando.   Para la elección pasada el tema de la corrupción estaba comenzando,   apenas se habían tocado algunas estructuras, pero 4 años después nos hemos dado cuenta de la situación de corrupción a todo nivel en la que vivimos.   Desde el robo descarado de recursos, hasta la complicidad de una parte de los empresarios que trabajaban con obra física, que repartían comisiones y patrocinaban candidatos. Y derivado de la pugna que el gobierno mantiene con esa lucha, Guatemala se encuentra estancada.   ¿Qué empresario extranjero quiere venir a invertir en un país inseguro y además que para trabajar tiene que sufrir los embates de la corrupción, primero del gobierno y luego de sus competidores, que se alían en mafias criminales para obtener el botín de los recursos del estado?.   ¿Qué empresa transnacional sería querría poner operaciones en Guatemala, cuando el propio presidente se reúne con narco políticos?.   Por favor amigo no se engañe,   no es la lucha contra la corrupción la que provoca la injerencia extranjera, es nuestra incapacidad para hacerle frente a tamaño monstruo.

Pero allí viene lo triste.   A pesar de que un alto porcentaje de la población apoya el trabajo que la Cicig llevó a cabo, los tres candidatos punteros: Sandra Torres, Alejandro Giammattei y Roberto Arzú no ofrecen ni siquiera una opción a ésta comisión. Porque saben que el sistema vive de la corrupción y entonces no quieren acabar con la misma. No existe un verdadero compromiso para con la mayoría, para la gente que vota, para con el pueblo que vive de las consecuencias de esa corrupción, si no porque el 46% de nuestros niños están malnutridos, porque no hay medicinas, porque no hay hospitales. Nuestros recursos son escasos y la gran mayoría de políticos son unos depredadores,   personas que solo piensan en su beneficio y nunca en el beneficio de las personas que votan por ellos. Por eso ofrecen cosas descabelladas, como crear un millón de empleos,   lo cual es imposible o reinstaurar la pena de muerte, que por ser firmantes del Pacto de San José, no se puede aplicar.   Claro matar personas les resulta más fácil que cambiar el sistema corrupto en las prisiones, más fácil que tratar que el delincuente se reinserte a la sociedad luego de cumplir su pena o incluso más fácil que juzgarlo, por eso después crean escuadrones de limpieza social, que también acaban con víctimas inocentes, porque no hacen distinción de nada.

¿Por qué los candidatos que apoyan a Cicig, como Manfredo Marroquín, para mencionar a alguien que por 25 años ha luchado contra la corrupción, no tienen mayor intención de voto?   Es algo que no comprendo y creo no llegaré a comprender, porque nosotros mismos estamos cavando nuestra tumba.   Si no gana Sandra Torres, podría ganar Roberto Arzú, que es alguien que nunca ha trabajado en su vida y aparte de sus adicciones, no se le conoce que haya hecho nada bueno.   Solo el hecho de que entre a la presidencia con 6 millones de dólares en deudas, como la demanda que tiene en Miami, debería decirle algo a las personas.   Sinceramente no entiendo como alguien medianamente informado puede pensar en votar por alguien como él, que ha violado todas las reglas en este proceso electoral.   Necesito que alguien me explique.

Según las proyecciones en las que yo creo, la Une obtendrá de 40 a 45 diputados, con eso se convierte en una fuerza muy importante en el congreso que va evitar hacer los cambios que este país necesita o bien, hará solo los cambios que les convenga, pero ninguno que nos convenga a Usted o a mí.   Si la Une llegará a gobernar,   la presidencia comenzaría ya con acusaciones de financiamiento ilícito,   algunas que ya están en tribunales y otras que vendrán, porque a pesar de que el gobierno y la propia Fiscal General lo han tratado de evitar,   las investigaciones continúan.   Este país puede seguir siendo un polvorín y cada vez la ansiada recuperación económica no se dará, porque para eso necesitamos inversión extranjera y la misma, en estas condiciones nunca llegará.

Ahora para tratar de seguir mamando del gobierno el desgobierno de Jimmy se comprometió con los que dicen ser ex militares y comenzar a pagarles los 85 mil por cada uno.   Esto solo hará que el nuevo gobierno tenga que asumir esa deuda y que usted y yo terminemos pagando con nuestros impuestos esta barbaridad.   Pero allí vamos a votar por los mismos, no entiendo.   No entendemos que solo están pagando por votos, que se gastan el dinero que necesitamos en carreteras y en escuelas en mantener a unos vividores.

¡Que tragedia es Guatemala!