Evitar la dependencia al café

Doris Lopez

Gran parte de la población a nivel mundial depende de una bebida perfecta para iniciar un buen día, poder combatir el cansancio y fatiga ¿sabes cuál es?… Sí !El Café!

Hoy en día, el café, además de tener un sabor que gusta a mucha personas, también han surgido las cafeterías que preparan variedad de cafés para todos los gustos, tales como: capuccino, venti, con leche de soya, deslactosada, descremada, almendras, vainilla, frappé, espreso, con edulcorantes o dobles de azúcar y otras, y estos han logrado que el café sume nuevos aficionados.

El café es consumido en gran medida no solo por su sabor, si no por los efectos que tiene, pues proporciona mucha energía, pero conforme pasan los días o se suman los quehaceres, también se suele aumentar la dosis de cafeína por día, causando dependencia a lo largo de los años y en grandes dosis la cafeína es tóxica para el cuerpo.

Entonces: ¿el café es bueno o malo para la salud? ¿es bueno o malo mantener un peso saludable?

El café estimula el sistema nervioso y proporciona energía, eliminando la somnolencia. Por estos motivos es tan consumido por personas que deben aguantar tiempo sin dormir.

El café en dosis moderadas, es decir de 1 a 2 tazas pequeñas eventual, tiene efectos beneficiosos para la salud del consumidor, tales como mejorar el rendimiento deportivo, actuar como antioxidante celular, favorecer la digestión, ayudar a mantener la concentración.

Pero, si se eleva la dosis a diario tiene efectos contraproducentes, como los siguientes:

-Aumento en la producción de cortisol (hormona del estrés) y aunque el cuerpo la necesita, en exceso produce estrés innecesario y aumenta de peso; especialmente en el área del abdomen se deposita grasa.

-Aumenta el riesgo de padecer diabetes o empeora el cuadro clínico de diabetes, porque aumenta los niveles de insulina en sangre.

-Puede causar fatiga adrenal: porque hace trabajar a las glándulas suprarrenales demasiado, produciendo fatiga, estrés y hasta depresión.

Mi recomendación es no tomarlo ya que la cafeína estimula las hormonas, la insulina y cortisol y estas trabajan en conjunto y por ello, cuando una de ellas sufre desbalance, las demás salen del equilibrio, y si ya se sufre de una mala condición de salud, el desbalance es aún mayor.

Si aún no has empezado la dependencia, es mejor apoyarte de una alimentación balanceada, y dormir al menos 7 horas diarias.

SI ya eres dependiente del café, intenta alternar cada taza de café con una taza de agua y por la tarde en vez de tomar café, tomar un licuado de fruta natural sin azúcar añadido y con agua.

Estar cansando constantemente, es por falta de nutrientes y sueño pero no se soluciona con la cafeína, si no con cambios de hábitos.

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Doris López Monterroso, Magister en Entrenamiento y Nutrición Deportiva, Universidad Europea de Madrid, Escuela del Real Madrid. Nutricionista, Universidad Francisco Marroquín. Trastornos Alimenticios y Obesidad Universidad de Greenwich, Londrés. D´Nutrition clínica en Design Center Zona 10 Tel. 22618885.

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