GUATEMALA ES UN ACERTIJO

Guatemala es un país mágico.   Solo es caminar unos pocos kilómetros y uno encuentra bellezas naturales que en otros países solo sueñan.   Tiene una gente amable,  servicial como pocas en el mundo y que cualquier extranjero es de las cualidades que siempre resalta.   En general un clima envidiable,   que en muchos países es una rareza y solo unos pocos días al año.    Pero nuestros problemas también son de leyenda,  son profundos y muy complicados de resolver,  porque las aristas son muchas y nos cuesta como país encarar proyectos a largo plazo.  No importa que las cosas marchen bien,   llega un nuevo partido al manejo del gobierno y lo que quiere es cambiar todo,  porque piensa que si sigue los proyectos del anterior,  lo único que está haciendo es diciendo que lo que el otro hizo estaba bien y como la campaña se concentra en decir lo que se hizo mal y no como lo vamos a hacer mejor,   entonces se siente como una obligación interrumpir todo y comenzar de cero.  No hay visión de país,  no hay planes a largo plazo.

Desde hace un año la fractura gobierno- Cicig es más que evidente.   Después de la declaración del Non grato por parte del presidente contra Iván Velásquez las cosas se han ido desbordando y no ha existido algún líder que quiera parar ese enfrentamiento,  más bien nos hemos dividido entre los que están del lado de la soberanía y contra la Cicig y los que están contra la corrupción y a favor de la Cicig.   Pero es una idea que se ha venido sembrando con mucha fuerza y mucho empeño por los grupos políticos más radicales,   porque muchos aprecian nuestra soberanía y no están contra la Cicig y muchos están contra la corrupción,  pero les parece que la Cicig ha cometido algunos errores y no se lo perdonan.    Yo no veo todo negro o todo blanco.   Hay matices que tenemos que respetar y que debemos de comprender.   

Veamos algunos datos interesantes,   de la última encuesta Cid-Gallup establece que el 53% de la población estima que Iván Velázquez ha realizado una buena labor,   contra el 15% de aceptación del presidente Morales (una de las más bajas en 25 años).  Luego indica que el 71% de la población apoya que la Cicig continúe con su trabajo.    O sea que,  se mire como se mire,   la gran mayoría de la población esta y seguirá estando de acuerdo con que la lucha contra la corrupción debe seguir siendo un tema principal en el quehacer nacional.   Es un tema necesario.   Lo que sucede es que sigue y seguirá,  por lo menos,  por un año,   a menos que el presidente haga una locura. 

Luego de su discurso en la ONU,   que no solo a nosotros nos pareció una vergüenza,  sino a varios analistas internacionales,  como el Ex Presidente de Amnistía Internacional,  José Úgaz,  que expresó “penoso discurso del Presidente de Guatemala…..”,  lo que vendrá es que el gobierno seguirá peleando a lo interno para hacer desaparecer a la Cicig,  no renovar visas,  no dejar entrar a Iván Velásquez y una serie de medidas,  como lo hicieron presentando una pila de recursos improcedentes ante la Corte de Constitucionalidad,   que seguramente la corte rechazará como improcedentes,  pero lo que está detrás de todo esto es parar el proceso de lucha contra la corrupción.  No es soberanía,  no es injerencia extranjera,  no es abuso de los recursos (que ni nosotros damos),  si no es el más notable intento de parar la lucha contra la corrupción.

Y debemos de estar conscientes que ahora,  derivado de los bajos precios en los mercados internacionales,  el café,  el azúcar y el hule,   tendrán crisis importantes y afectarán con mucho desempleo y baja inversión.   He escuchado incluso que en el sector azucarero la crisis es de las más fuertes de los últimos años y algunos ingenios ya se encuentran en serios problemas,  rescindiendo contratos de arrendamientos de tierras,  atrasándose en los pagos a sus proveedores y pensando en no contratar a una buena parte de la mano de obra que año con año necesitaban,  porque la cantidad de caña a cortar va a disminuir.     Entonces el futuro en la economía no se ve bien y aunado a la falta de inversión extranjera (¿Quien quiere invertir en un país con el entorno político que tiene Guatemala?),   si usted amigo lector,  ha sentido que la economía no va bien,  espérese a ver el desempleo que se puede generar por le problema del azúcar y verá como el consumo disminuirá y como la violencia va a incrementar,  porque el hambre es muy mala consejera y este gobierno en su afán de pelear con la Cicig,  no se ha puesto a trabajar y todos los servicios que presta el gobierno,  van de mal en peor.

Creo que ahora si la situación económica se pondrá muy dura y que nos convertiremos en el ejemplo de un país,  que pudiendo haber revertido la espiral de corrupción,   se quedó a medias y que el problema se agravará mucho más de lo que estaba.

Hasta la próxima.