GUILLERMO RAMOS

Una sala de exhibición con elegantes y variados artículos de grifería de visible calidad antecede la entrevista al Ingeniero Guillermo Ramos, Gerente General de Corporación CISA, quien, entre llamadas telefónicas y visible actividad, amablemente procura un espacio para que conversemos.   

Me han compartido que la empresa tiene un estilo participativo, ¿puede contarme sobre ello y cuándo inició?

Iniciamos en 1985, con una representación de cerraduras Kwikset que EE.UU. nos concedió. Era una marca ya existente en el país, pero tuvimos la idea de poner una planta de ensamblaje de cerraduras, ya que en ese momento era un producto caro localmente, pero con la mano de obra guatemalteca, lográbamos bajar costos, y así inició durante los primeros 15 años la empresa, ensamblando estas cerraduras en Guatemala.

Posteriormente, fuimos adicionando otro grupo de marcas para complementarlas, como la línea de grifería PFISTER.Se nos han unido varias empresas de diferentes países, para surtir tanto el mercado ferretero como el de construcción, los dos grandes campos en donde se trabaja.

Comenzamos la empresa con un hermano mayor, después me quedé a cargo y, con los años, a mis tres hijos les interesó nuestra actividad, y se integraron conforme fueron graduándose de la universidad.

Hace unos años, logramos conseguir marcas importantes en el sector institucional y ofrecer al mercado particiones para baño, secadores de mano de la fábrica más grande que hay en EE.UU., grifos de sensor, fluxómetros y otro tipo de productos para poder atender al sector industrial. 

Mi primer distribuidor fuerte en el país fue Cemaco y aún nos distribuye, así como un grupo grande de ferreterías en todo el país.

¿Tiene otras ubicaciones en Guatemala?

En El Naranjo, contamos con una bodega grande de mayoreo, tenemos una sala de exhibición en Vista Hermosa, en el Edificio Avante, pero no tenemos salas de venta al público, porque nuestras salas de venta son los distribuidores. 

¿Apoyan a sus distribuidores en la  capacitación?

Sí, cada 3-6 meses, les brindamos formatos de capacitación escritos para que puedan defender las preguntas de un cliente. Nunca hemos sido ni pretendemos ser los más baratos en ninguna de nuestras líneas. Lo que sí pretendemos ser es la mejor calidad y el mejor servicio.

Tratamos de traer todos nuestros productos con especificaciones americanas, normas, grados y certificaciones de calidad y garantía en la mayoría de las líneas. 

Nuestros productos pasan los controles para la construcción y la ferretería de los EE.UU., lo que nos garantiza cierto nivel para poder dar una garantía de parte del fabricante, la cual respetamos y  manejamos con mucho cuidado, pues no toda la gente le da al producto el tratamiento ni lee sus instrucciones. Somos países a los que no les gusta mucho leer. 

¿Cuál ha sido la mayor dificultad que ha encontrado en Guatemala a lo largo de los años? 

Al inicio, que la gente aceptara la calidad versus precio de los productos. Los productos que vendemos, en su mayoría, son una colección, son juegos. El inventario es muy complicado de manejar.

En Guatemala estamos desde 1985, en El Salvador tenemos una empresa similar que tiene 15 años, la manejamos desde acá y todas las semanas hay gente nuestra con ellos; en Honduras también tenemos una operación pequeñita, arrancando con toda la parte de tubería.

¿Cómo ha sido operar en esos países, ahora que la situación política es complicada en la región?

Difícil, pero hay muchas constructoras de Guatemala que han emigrado a hacer grandes construcciones en ambos países, y nos han solicitado que les vendamos producto localmente, así que tuvimos necesidad de abrir empresas allá, para importar directamente pagando todos los impuestos en cada lugar, para no encarecer el producto con traslados.

¿Le afecta la situación política actual de Guatemala?

Realmente, no. Nuestra empresa ha trabajado 100% con la empresa privada, nosotros no trabajamos ventas al gobierno. Si no vendemos, nosotros debemos de encontrar la solución. Desde que tengo uso de razón, siempre hay algo por lo cual la cosa no debe de funcionar, pero yo no quiero excusar a mi empresa volcando la culpa en alguien; si esto funciona o no, va a ser estrictamente responsabilidad mía.

Nos ha distinguido el trabajar con honestidad y entregar al medio los productos que no les van a dar problemas.  No soy de los que se está quejando si el gobierno sirve o no, vamos para adelante con las armas que tenemos.

¿Cómo es Guillermo Ramos fuera del trabajo? Aquí hay aspectos que reflejan algo de su carácter. Tiene cuadros con imágenes a lápiz…

(Sonríe…) Sí, un amigo arquitecto me hizo el favor de dibujarlos a petición mía, donde expresara qué es lo que trato de dar cuando  vendo un producto. Quiero que se coloque de forma adecuada, que se vea elegante, no necesariamente estamos hablando de comprar caro o barato, sino de la forma de poner las cosas. 

Me considero un hombre de hogar, los momentos más felices que paso son dos, en mi trabajo y con mi familia. He tratado de esmerarme con la educación de mis hijos, creo que si uno prepara bien a su familia, moral, espiritual y académicamente, les deja abierto un camino en la vida. Qué bueno que les ha gustado un poco de lo que hago desde los 25 años, cuando salí de la universidad.

¿Qué profesión tiene y qué hacía  antes de iniciar la empresa?

Soy ingeniero civil, era supervisor de proyectos con un par de constructoras. Me fue gustando la estética, pero me costaba mucho encontrar quién me pudiera dar una explicación adecuada y el porqué de los productos que iba a colocar en determinada construcción. En las ferreterías se limitaban a decir “esto es lo que hay”, para los proyectos que manejaba.

Hablando de pasatiempos…

Desde jovencitos, somos una familia de softbolistas. Mis hijos heredaron la misma afición, desde bebés, ya que mis hermanos y este servidor fundamos un equipo que irá ya por los 45 años. Por 24 años fui seleccionado nacional y salí a jugar a varios países teniendo la empresa. Mis hijos también han participado como seleccionados. El deporte en mi familia siempre ha sido un símbolo de disciplina, respeto a un horario, reglas y hábitos. 

También nos gusta el fut, somos seguidores del Club Antigua, pues desde que mis papás vinieron a Guatemala, siempre nos llevaban a Antigua –éramos nueve hermanos- y hubo una conexión muy especial con el lugar; nos volvimos aficionados y vamos a verlo, cuando se puede.

¿Algo que le disguste, en general, del negocio o la vida?

Me disgusta mucho la cantidad de dinero que uno gasta, adicional, por el tema de inseguridad. Si ya pago seguridad con impuestos, pero aparte debo asegurar cada camión, contratar policía para la empresa, se pierde mucho tiempo que no se invierte en pensar cómo vender más, pero gracias a que tomamos nuestras precauciones, casi no nos ha pasado.

Otra cosa que me disgusta y me preocupa de Guatemala, es la gente con pocas ideas, que busca copiar, pero a nosotros no se nos acaban las ideas para realizar nuevas cosas. Estoy feliz si me copian, porque quiere decir que estamos haciendo algo bueno, que ha gustado.

¿Algo más que agregar para aprovechar este espacio?

Hace ya 18 años, fuimos 3 o 4 empresas quienes iniciamos juntos la participación en la feria de la ferretería FerretExpo. Es muy importante que el cliente conozca lo nuevo, sobre todo en tecnología, pues comenzamos con un tipo de cerraduras y ahora estamos con otra clase que incluso usted puede abrir con su celular,  desde cualquier parte del mundo.  En grifería, también hay muchos avances.     

Quiero decir que espero que FerretExpo siga trayendo invitados, que sepan que a nuestro lugar le vamos a dar un toque que siempre les va a sorprender, como hasta hoy. Procuramos no trasladar nuestro negocio, sino darle un sentido a la exposición que no sea la venta, pues estamos claros que es una expo como las hay en Colombia, México, etc. Nosotros tenemos bastante qué exhibir y proponer en los talleres, más que ir a vender. Estamos muy satisfechos con participar cada año.

También estamos muy satisfechos con el sector para el que estamos trabajando. No me arrepiento, pues me gusta y nos ilusionan los productos a los que nos dedicamos y creo que, por los años que tiene la empresa, no lo hemos hecho nada mal y seguiremos intentando proveer a los diferentes tipos de mercado y encontrar las mejores soluciones a sus problemas; aquí nos tienen siempre a la orden.