NUTRICIÓN SALUDABLE Y FELICIDAD VAN DE LA MANO

Indudablemente una de las metas que toda persona pretende alcanzar, es una vida llena de felicidad. Una de las vías apropiadas para alcanzar la felicidad, es la nutrición saludable, porque esta va más allá de simplemente comer para subsistir o para vernos estéticamente bien, pues la nutrición es importante para nutrir al cuerpo y un cuerpo bien nutrido es salud, bienestar y energía que nos brinda un excelente estado de ánimo, que son los pilares básicos de una vida saludable y feliz.

Es por ello que he creído oportuno explicar el cómo la alimentación puede hacernos más felices,  porque indiscutiblemente lo que comemos afecta directamente el estado anímico de toda persona.

A través de los años se ha demostrado mediante estudios científicos que la relación entre la digestión y el cerebro es incuestionable. El intestino se compone de una microbiota intestinal que hospeda bacterias y estas ayudan a nuestra digestión, así como para asimilar los alimentos que consumimos. Estos microbios también necesitan alimentarse para funcionar adecuadamente y, lo hacen por medio de la alimentación saludable que nosotros les proveemos. Cuando ingerimos comida sin nutrientes provocamos que estos microbios se mueran y por consecuencia se afecta la salud mental y física, acarreando enfermedades que bajan el estado de ánimo.

Algunos de los signos físicos que se presentan cuando una flora intestinal está dañada son frecuentes dolores de cabeza, mala digestión, frecuente embotamiento, manchas en la piel –alergias-, constantes “gripes” y la persona que sufre esas deficiencias hasta cree que es intolerante a múltiples alimentos porque le hacen mal al estómago. Además a nivel emocional padece de cansancio permanente, malhumor o decaimiento.

La solución para una microbiota dañada no son las medicinas, debido a que los fármacos por lo general provocan que esto se agrave en virtud de aumentar el daño a su flora intestinal, y lo que es más grave que la persona pasa a ser dependiente de los fármacos, porque estos no atacan la causa sino simplemente el efecto. En realidad, la solución para restablecer la microbiota, es la buena alimentación, constituyendo la medicina permanente.

Sin duda has escuchado la frase de “somos los que comemos”, esa expresión tiene sentido, porque todos los alimentos que consumimos desencadenan reacciones químicas dentro de nuestro organismo, y es por ello la importancia de una alimentación saludable para toda la vida.

Recalco que al referirme a una alimentación saludable, es incluir en la dieta diaria todos los grupos de alimentos, en proporciones adecuadas según el individuo y en preparaciones simples sin frituras. Una dieta estricta baja en calorías,  pocos nutrientes y poco sostenible no es sano ni ayuda a una buena digestión.

Por todo lo anterior y para llevar una vida feliz y saludable, incluye alimentos con nutrientes como el magnesio, ácidos grasos esenciales y vitaminas que ayudan a crear neurotransmisores que favorecen al buen estado de ánimo.

Te comparto una lista de compra orientada a la felicidad:

Recuerda, que un gusto a la semana no te hará daño, por ello no es que debas renunciar a toda la comida procesada para evitar una depresión, pero sí que debes dar prioridad a la comida saludable para la mayoría de tus comidas y que sea sostenible de base para el resto de tu vida.