¿POR QUÉ MUEREN LAS EMPRESAS ?

Todas las empresas se desarrollan bajo las mismas circunstancias, económicas, políticas, ambientales, etc. Pero, ¿Por qué algunas de estas empresas mueren?

Muchas de las razones que normalmente escuchamos son por ejemplo:

A. No cuidamos las finanzas

B. Los productos eran malos

C. El mal servicio al cliente

D. La ubicación del lugar

E. El mal mercadeo

F. Gastamos más de lo que ingresaba

G. Falta de inversión

Las estadísticamente indican que el 80% de las Pymes fracasa antes de los cinco años y el 90% no llega a los diez años.

Pero no solamente las Pymes han fracasado, a lo largo de los años quizá hemos escuchado como grandes corporaciones de talla mundial han desaparecido, acá mostramos algunos ejemplos que nos han de ser familiares:

  • Blockbuster, el gigante de alquiler de películas
  • KODAK, cámaras fotográficas
  • Sony Ericsson, teléfonos móviles

En sus mejores años fueron empresas gigantes y ahora solo quedan en la historia.

Es importante mencionar y tener claro que todos como empresarios estamos expuestos al mismo riesgo y que ninguna empresa es inmune a que pueda desaparecer. Sería un grave error dar por sentado que nuestra empresa perdurará en el tiempo solo por que si.

Se dice que las empresas tienen un ciclo de vida organizacional, nacimiento, crecimiento, madurez y muerte.

Esta última etapa del ciclo puede suceder en cualquiera de las fases del ciclo de vida de la organización.

Debemos tener presente y estar al tanto de una palabra clave en el manejo de los negocios y esta palabra clave son las DECISIONES, dependiendo de cuáles tomemos, así serán los resultados, ya sea para bien o para mal de nuestra organización.

Debemos procurar que todas las decisiones sean a favor de la organización, no interponiendo ideas o creencias personales. Las decisiones tomadas con inteligencia pueden hacer que una empresa trascienda en el tiempo, así como una decisión no tomada con inteligencia nos puede hacer desaparecer.

Para ello exponemos algunos ejemplos de las decisiones que consideramos, se deben tomar en cuenta para el bienestar de cualquier organización.

  1. Innovación, el no tomar el riesgo dentro de la organización puede llevarnos a la muerte inminente. Actualmente existe mucha competencia en cualquier giro de negocio por lo que es vital tomar en cuenta que no innovar nos deja en desventaja frente a otras empresas que compiten en precio y calidad. Esta innovación debe transformarse en un claro diferenciador, ya sea por la creación de un producto único en el mercado o por el servicio post-venta o por factores como precio, calidad, garantía y capacidad de crear en el consumidor una experiencia que lo mantenga como nuestro cliente durante mucho tiempo.
  2. Administración, en muchas ocasiones el éxito de una empresa está sujeto o condicionado a los conocimientos de su fundador o propietario. En el mundo actual las empresas deben subsistir sin que el dueño esté presente, esto se logra creando un equipo de alta gestión en la organización, donde exista un modelo a seguir y que no dependa de una sola persona. Es decir procesos vs. personas.
  3. Mercadeo, hemos escuchado por años esta palabra y aun la confundimos con la palabra publicidad, la palabra mercadeo es algo impactante dentro de las empresas si se aplica de manera correcta, no es necesario contar con un gran departamento, pero sí indispensable que una persona se encargue de dar a conocer su negocio y los productos o servicios que ofrece. El mercadeo debe contemplar desde la creación del producto, hasta su correcta distribución.
  4. Tecnología, es un tema profundo e interminable, desde hace muchos años existen tecnologías que nos permiten eficientar nuestros procesos y automatizar ciertas actividades dentro de las empresas, hay empresas que aun en el siglo presente realizan la mayoría de sus operaciones de forma manual, algunas si utilizan tecnología, pero tecnología obsoleta. En la actualidad existen herramientas modernas que pueden servir para una mejor gestión del negocio, el tener tecnología de punta en la empresa, repercute en ahorro de forma directa en tiempo y esfuerzo; y esto se traduce en dinero. La tecnología debe  concebirse más allá de equipos y programas de computación, debe constituirse en una plataforma que permita a la empresa adaptarse a cambios, aprovechar las ventajas que se dan por el ahorro de tiempo, la generación de información (conocimiento de nuestro negocio, de nuestros clientes y productos), la agilización de procesos y no menos importante, la seguridad, que para todos nuestros clientes es vital.
  5. Recurso Humano, también es común escuchar que una empresa está formada por personas. Pero en muchas empresas esto no es más que una utopía, sobre todo si el personal que labora no se siente motivado y/o comprometido con su puesto de trabajo y con las labores que realiza. Es fundamental que se defina de forma clara y por escrito las funciones de cada persona y los resultados que se esperan de su trabajo, luego y no menos importante, es dar un correcto acompañamiento para que eso que se espera de su actividad productiva sea equivalente a lo planeado. Elementos como un clima laboral adecuado, remuneración justa, empoderamiento, capacitación constante, liderazgo y sobre todo un claro sentido humano, son necesarios para que una empresa se sustente en el tiempo.
  6. Resistencia a los cambios, esto tiene que ver mucho con un efectivo liderazgo. Si un líder acostumbra a las personas que le siguen a mantenerse en un constante crecimiento, los cambios son parte de ese crecimiento. Puede que haya una o dos personas que al principio pueden resentir un poco el cambio, pero esto nunca debe ser en detrimento de los planes y acciones que la empresa realice para su crecimiento. En todo caso, es muy recomendable que ante cambios fuertes, se realice un proceso de socialización, es decir dar a conocer los planes y acciones que se llevarán a cabo y muy importante los objetivos que se persiguen. También se debe incluir en estos procesos a todo el personal para que se identifiquen con el proceso y que su experiencia contribuya a su realización. En resumen, la Alta Dirección es la responsable en la definición de la ruta a seguir, y de que todos y cada uno de los miembros de la organización se comprometan a la ejecución de los planes para alcanzar los objetivos trazados.