SER PRODUCTIVOS, MEDIR LA PRODUCTIVIDAD Y ELEVAR LA PRODUCTIVIDAD

20 años de experiencia me permiten asegurar que una Empresa Altamente Productiva, es aquella en que disfrutándose de un buen ambiente laboral, las personas mantienen crecientes resultados en su triple balance; Económico – Ambiental – Social.

Y es importante incorporar que la productividad entre tantos aspectos contempla e incluye la productividad personal, familiar, laboral y que no podemos sentirnos  productivos por obtener únicamente logros en algunas áreas o dimensiones de nuestra vida descuidando otras, o haciendo que quienes  trabajan  con  nosotros sean ( ) desbalanceadamente   ( )  productivos.

Definitivamente la cultura de la productividad se fortalece al crear, promover y permitir, que las personas desarrollen integralmente su mejor desempeño y con ello mantengan altos índices de inspiración para esforzarse e internarse en el fantástico mundo de la productividad.

Ahora conviene definir ¿Qué es productividad?

Algunos definen productividad como la sumatoria de productos / servicios que se engendran en la unidad de tiempo. Si bien esto es correcto también es limitado, pues únicamente relaciona la cantidad de productos / servicios obtenidos con la cuantía de insumos utilizados.

¿Qué le falta a esta definición?

Incluir, cómo se logró, qué se hizo para obtener el resultado, qué precio se pagó y qué premio se recibió, de tal manera que no se sacrifiquen unos aspectos al mejorar otros, que el fin no justifique los medios, y que el llamado costo  (  )  beneficio sea el deseable.

¿Y cómo medir la productividad?

Soltando un poco el deseo de comparar, medir o controlar, y abriéndose a la posibilidad de valorar el aporte creativo y el esfuerzo colectivo de las personas para tener seres más felices que gustosamente aporten a la productividad, evitándose el desgaste por obligar a las personas a elaborar innecesarios registros, recargados documentos o redundantes indicadores.

Y también construyendo un sistema de indicadores que emita reportes en tiempo real, siempre y cuando sean útiles para:

  • Activar alertas tempranas e incrementar la productividad real de las personas, los procesos y los proyectos.
  • Impactar positivamente la calidad de vida laboral y facilitar la implementación de esquemas de reconocimiento.
  • Optimizar el presupuesto al definir con gran precisión la cantidad de personas requeridas en cada actividad.
  • Simplificar las tareas y distribuir el trabajo de acuerdo con las personas disponibles.
  • Finalmente, así como el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita es comúnmente la base para el bienestar económico de los países, en las empresas es importante incluirlo, con el objeto de evaluar el desempeño de cada colaborador y su generación de valor, obviamente dentro de un espíritu social y humanamente respetuoso.

Además en un buen sistema de indicadores se destaca:

  • Las personas no tienen que recopilar datos, digitarlos, validarlos producir gráficas, ni tienen fechas límite para entregar resultados.
  • Cada persona decide responsablemente que es vital medir en su proceso, proyecto, etc.
  • La información está disponible ( ) en tiempo real  (  )  indicando el nivel de cumplimiento de los objetivos clave.
  • Cuando el indicador global baja, con un par de clics halla la causa.

Y ¿cómo se eleva la productividad?

  • Forjando cultura, entrenando, cuidando y exigiendo al talento humano.
  • Aprovechando la tecnología, los equipos, las herramientas, la infraestructura.
  • Innovando hacia las preferencias del cliente.
  • Con mejores compras – mejores procesos – mejores productos – mejores servicios – mejores ventas – mejores clientes – mejores desarrollos…