CONECTADOS A LA NUBE

La nube es el término con que definimos las aplicaciones y servicios en línea, cada vez más presentes en los diferentes ámbitos de nuestra vida.

Dentro de los que estamos conectados a la nube, podemos establecer la siguiente clasificación, eso sí, sin concentrarnos en términos generacionales, sino simplemente en las edades y algunas características:

  1. De 0 a 20 años de edad, en cuyo caso la nube es tan normal como respirar.
  2. Personas de 20 a 30 años de edad, este grupo ha sido testigo de la evolución de conceptos tecnológicos y que pueden dar fe de cómo eran las cosas al principio y los grandes avances que se tienen a la fecha.
  3. Mayores de 30 años, personas que vimos el cambio de la era industrial a la era de la información.

Podemos decir entonces, que estamos conectados a la nube a diario, desde el uso de nuestro correo electrónico, pasando por las redes sociales hasta llegar a las aplicaciones, software como renta y toda la plataforma educativa de la que disponemos, por nombrar algunos pocos.

En sus términos en inglés, la nube se traduce como Cloud Computing y que surge con empresas como Google o Amazon que se especializan en prestación de servicios de negocio apoyados en internet. Más que la innovación tecnológica, se trata de una evolución de internet. Cuando internet nació, solo se podía ver en grandes  computadoras de gran tamaño, su principal uso era de tipo militar. Más tarde, estas computadoras e internet fueron usados por grandes empresas, quienes eran las únicas que podían costear los equipos, luego se trasladaron a los hogares con costos mucho más accesibles y de manera masiva y actualmente vemos como cada nuevo aparato que sale al mercado, tiene incorporada dentro de sus componentes, tecnología que permite conectarse de manera intrínseca a la nube.

La filosofía de la nube, se basa en el uso de estos servicios y aplicaciones, cuando sea y donde sea (anywhere/everywhere). Podemos conectarnos a la nube desde cualquier tipo de dispositivo, desde un equipo de escritorio, una computadora portátil, tableta o un teléfono inteligente. Muchos de los equipos que están apareciendo en el mercado, ya no tienen unidad de almacenamiento interno específico, denominado como disco duro, pues se ha sustituido por memoria de estado sólido de inferior capacidad, pero más rápida para procesar datos y eficiente en cuanto a consumo de energía. Gracias a la nube, no necesitan tanta capacidad de almacenamiento, ya que esos datos pasan al espacio virtual (Internet) lo que permite contar con equipos más compactos, ligeros y con gran autonomía. Por ejemplo, un equipo al tener disco duro, consume mayor energía ya que necesita electricidad para mover un motor interno para leer y escribir dentro del disco. Mientras que al usar equipos con mayor movilidad por su peso y simplicidad le permiten estar conectados a la nube, y pueden acceder a la información que nos interesa y que está disponible cuando la necesitamos.

La nube se ha extendido también a los teléfonos y tabletas, que tienen muchas características en común y ha permitido el surgimiento de negocios especializados en atender las necesidades creadas para este tipo de equipos.

Con todo esto, podemos decir que los dispositivos conectados a la nube, nos permiten acceso a la novedad tecnológica,  con pocos movimientos e interacciones accedemos a los últimos cambios tanto físicos como los programas o aplicaciones, casi de forma instantánea.

La nube no solo se encuentra en el terreno de la informática, también podemos hacer uso de la nube en las televisiones, denominadas como pantallas conectadas, para buscar contenidos como Netflix, YouTube por mencionar algunos.

Las ventajas para los usuarios conectados a la nube son la inmediatez entre el acto de pulsar un botón y que algo suceda, así como la flexibilidad, accediendo a servicios, aplicaciones, contenidos desde cualquier lugar y casi con cualquier dispositivo.

Tener la información compartida, totalmente en tiempo real, por ejemplo, hacer una foto, subirla a nuestros grupos o amigos en redes y que estos a su vez lo vean en tiempo real. La medicina también está siendo favorecida por la nube, ahora contamos con la Telemedicina que permite salvar vidas gracias a diagnósticos y tratamientos oportunos sin necesidad de que el paciente se presente físicamente a lugar de atención donde se encuentra el médico.

Sincronización de equipos, teléfono…computadora…tableta. Esta sincronización permite que aunque la información sea registrada en un primer equipo como el teléfono, esté disponible automáticamente en los otros equipos.

Otro ejemplo son los servicios de consumo, como Uber, que vino a revolucionar el tema de transporte a un coste relativamente bajo y que por supuesto, tiene como base la conectividad a la nube.

Son muchas las empresas que confían en la nube, para ellas supone un ahorro de costos, aumento de la productividad y la posibilidad de crear nuevas oportunidades de negocio. Todo esto sin necesidad de invertir en grandes equipos o el costo de mantenimiento que ello supone.

Por último queremos hacer mención del ámbito educativo. Toda la nube, constituye una fuente de información, y que no necesariamente es de la misma calidad, pero que se duplica de forma exponencial y al final de cuentas, siempre está disponible. En los últimos años la educación se ha visto beneficiada por esta conexión constante y en tiempo real, haciendo que desde cualquier parte del mundo y en distintos horarios, dispongamos de plataformas de enseñanza y aprendizaje de todo tipo. Desde intercambios, hasta cursos especializados en cualquier materia.

Estas plataformas educativas, van desde las gratuitas a las pagadas, con expertos trasladando el conocimiento sin prácticamente ninguna barrera, incluso el conocimiento está traducido en los idiomas principales del mundo.

La nube es una fuente constante de información actualizada y recién creada, como acontecimientos que van desde temas políticos, ambientales, sucesos mundiales, farándula, etc.

En el tema de almacenamiento, la nube también vino a revolucionar la forma de almacenar la información, los repositorios como la disponibilidad de esta no tienen límites. Anteriormente la capacidad de nuestro disco duro, se podía realizar en un horario específico cuando de negocios se trataba, y el acceso a la misma era costoso y lento. Por el contrario, estar conectado a la nube hace del almacenamiento en la nube algo que simplemente no tiene barreras.

Cualquiera que haya utilizado un dispositivo electrónico en su vida se habrá encontrado con una falta de espacio de almacenamiento en algún momento, ejemplo una cámara fotográfica, en un momento dado, se acababa el espacio para almacenar más fotos.

Podemos decirlo porque los servicios en la nube incorporan capacidad a medida de la demanda. Y su coste es muy bajo porque está orientado a atender grandes masas. No es lo mismo comprar un equipo informático para almacenar información para 300 personas que comprar equipo para atender a 3 millones. Claro que esto no fue así desde el principio, fueron conceptos que se desarrollaron a medida en que se pensaba en negocios de volumen, es decir, negocios para atender a grupos inmensos de personas.

Pagamos por lo que usamos, este concepto indica que si se usa poco, se paga poco, si se usa mucho pues definitivamente el costo aumentará sin que esto se vuelva de manera alguna en algo inalcanzable.

El éxito de la nube, es sin duda su capacidad ilimitada, su acceso desde cualquier lugar y momento y con una visión global, en donde dejaron de existir las fronteras. Todo esto basado en la movilidad que permite al mundo estar permanentemente conectado a internet y desde varios dispositivos a la vez.

El usuario final no necesita ser experto para conectarse a la nube, este principio hace que cualquier persona pueda hacer uso de internet, incluso sin que el servicio o aplicación esté totalmente terminado, la tecnología va mejorando progresivamente y conforme se hace uso de ella. 

La nube y su revolución, está llevándonos poco a poco a otro tipo de revoluciones, como lo es la inteligencia artificial, el rendimiento del cerebro humano a niveles nunca antes vistos, incluso los descubrimientos que se hacen en materia de ciencia, presentan cada vez un mundo que solo en las películas se veía, pantallas que se dibujan en el aire y que permiten la interacción con ellas en tiempo real, creación de materiales tan resistentes como el grafeno, productos con materiales como el plástico que antes solo se usaban para hacer juguetes y que ahora con algunos cambios, permiten crear órganos para uso inmediato.

Finalizamos este artículo, con la siguiente reflexión:  Estar conectados a la nube supone ventajas ilimitadas y descubrimientos nunca antes vistos, que se traduce en un gran poder y este poder viene acompañado de una gran responsabilidad. El uso de la nube debe estar siempre supeditado a la sabiduría que proviene de lo profundo del corazón del hombre y que nos dicta que el bien común debe ser el fin.