DISTRIBUIDORA LA FORTUNA

ORGULLO FAMILIAR EN LA ZONA 12 CAPITALINA

Corría  el año 1982 cuando en la aldea El Carrizal en Mataquescuintla , Jalapa, Don Juan Cruz y su esposa Doña Amparo Oliva decidieron emigrar a la capital del país.   Había muchas razones de peso  para llegar a ésta decisión, sus hijos mayores necesitaban seguir con sus estudios, por otro lado reconocían que cada vez les era más difícil el sostener a sus  8 hijos con las ventas de huevos, queso y requesón.  Motivados por el hecho de que un hermano de Don Juan ya tenía una ferretería en la capital y les prestó un terreno, decidieron empezar un negocio de venta de materiales para la construcción.  El 15 de enero de 1983 abrió sus puertas por primera vez la Ferretería La Fortuna en la 16 avenida y 19 calle zona 12.  Como todo inicio las cosas no eran nada fáciles para el nuevo negocio por lo que con el fin de complementar los ingresos de la ferretería,  Doña Amparo apoyaba económicamente a la familia vendiendo comida y tortillas en su “Comedor Negris” que instaló en el mismo lugar.  Obviamente la comida tenía mucha demanda y de esta forma mantuvieron viva La Fortuna  en esos difíciles inicios.

Aproximadamente 2 años después de la fundación, se trasladaron a otro local en la misma 16 avenida y 20 calle zona 12, donde la familia pudo combinar su propia vivienda con el negocio lo que les ayudó ya que todos los hermanos y ambos padres trabajaban en la ferretería.  Pocos años después adquirieron un local mas amplio en la misma avenida y calle donde se sintieron mas contentos de vivir y trabajar en un lugar propio que podrían desarrollar como quisieran.  Finalmente se hicieron de otro terreno exactamente enfrente del local,  donde inauguraron en el año 2015  una nueva sala de ventas mas moderna y cómoda, como la que Don Juan siempre soñó tener, solo lamentando que él ya no la pudo conocer porque falleció dos años antes.

La arena, piedrín, blocks, hierro, cemento y cal fueron los productos con los que se inició el negocio, era mas difícil el abastecer la ferretería porque no existían proveedores que los visitaran periódicamente para vender.  Don Juan se encargaba de surtir la tienda, salía temprano a comprar los productos y los traía el mismo para vender en la tienda.  Algunos proveedores no conocían lo que era la competencia por lo que el servicio era muy malo y había que pagar por anticipado sus productos.  Actualmente ha evolucionado y crecido el mercado, han entrado a vender nuevos fabricantes y distribuidores, las empresas envían vendedores a visitar la ferretería y han hecho más fácil la labor de compras, también por esto han surgido muchas otras ferreterías.  Es de mencionar que muchos pedidos se hacen ahora por vía telefónica o por correo electrónico.  Visitan anualmente Ferretexpo donde han aprovechado los descuentos y también han podido identificar nuevos productos y proveedores.

Han sido desde un principio una empresa familiar por excelencia, el capital humano de trabajo durante muchos años fueron los padres y los hermanos, cada uno con responsabilidades diferentes a medida que la empresa fue creciendo.  Hasta el momento siguen hermanos y hermanas trabajando juntos en la ferretería, todos enamorados del quehacer en la ferretería.  Actualmente tienen 12 colaboradores contratados, éstos son capacitados al inicio de la relación laboral y algunos proveedores los apoyan con capacitaciones especificas de sus productos.  Trabajan de lunes a viernes de 6:00 a 18:00 horas y los sábados de 6:00 a 17:00 horas.  Todos luchan diariamente para nunca ser la tienda del “no hay” considerando que esta situación es mortal para cualquier negocio.  Están en el proceso de identificar un proveedor de sistemas de información para que los auxilie en el proceso de implementar tecnología que les permita controlar mejor el negocio en sus diferentes facetas.

La familiaridad que establecen con los clientes, así como el buen servicio aunado a la atención especializada y los buenos precios, consideran que son las razones por las que la empresa ha perdurado y se ha ganado la confianza de su numerosa clientela.  Para los hermanos Cruz Oliva el ejemplo de tenacidad y duro trabajo que sus padres les mostraron desde el inicio del negocio continúa siendo la principal razón de su trabajo y por ende del éxito de La Fortuna.